Este espacio fue concebido mientras pasaba largas horas escribiendo con pasión, pensamientos que fluían como ríos de tinta,; fruto de sentimientos y nostalgia.
Su único propósito fue siempre el de expresar a través de líneas escritas con el corazón, sentimientos que amenazaban con desbordarse.
Al paso del tiempo, el arrebato que inspiró esto, dejó de ser protagonista principal, pero jamás dejó de ser mi razón de escribir.
Con los años, mi mente me sigue llevando hacía él.
Y es por ello que mis letras siempre llevarán en el fondo de su orígen, una huella que representa mi amor hacía esa primigenia inspiración.
Más la vida sigue, otros apegos están por manifestarse, y se abren paso otros lugares donde depositar el corazón, donde plantar las ilusiones, donde ver crecer la esperanza.
Del ayer, del ahora, y tal vez del mañana continuaré hablando...
Este es mi espacio: eternamente en construcción, sin un plan maestro y estás mis crónicas...




martes, julio 09, 2013

El Plectro (Historia detrás de las "plumillas")

CRÓNICAS DE UNA MENTE DAÑADABRUJA


En muchas ocasiones sabemos el significado de las cosas, pero no de donde provienen o como fue que surgieron, así que hoy nos dimos a la tarea de investigar todo sobre las”plumillas” que utilizamos al tocar la guitarra.

El plectro, también conocido como púa, plumilla, pajuela, vitela, uña o uñeta, es una pieza pequeña, delgada y firme, generalmente en forma de triángulo, hecha de diferentes posibles materiales que se usa para tocar la guitarra y otros instrumentos de cuerda, como un reemplazo o ayuda de los dedos.

Los materiales de las plumillas usados por los guitarristas de antes, han sido muy variados, desde el hueso, concha, madera, hueso de sepia, metal, ámbar, piedra o marfil para obtener la forma deseada. La mayor parte de las formas clásicas con las que se comenzaron a hacer estas plumillas, fueron hechas por la empresa D\’Andrea Picks, quien hizo su primera plumilla plástica por el año 1922.

La mayoría de los usuarios están familiarizados con la forma más popular, la 351, que es más redondeada por la parte superior del triángulo y con punta hacia abajo, que era una forma popular elegida desde el principio.

Hay todo tipo de plumillas, incluso las típicas hechas con tarjeta de crédito, fina, media, extra dura, con textura anti deslices, con pequeños agujeros, rayada, combinaciones de goma y plástico, luces y hasta algunas con afinadores incluidos. Por eso algunas selecciones pueden ser extremas, Brian May de Queen, por ejemplo, tocaba originalmente con una moneda inglesa de 6 peniques y las plumillas que ha usado replicaban esa moneda.

La mayoría de los fabricantes (Jim Dunlop, Alice, Teckpick) imprimen el grosor en Mm en la misma plumilla. Algunas otras marcas (Gibson, Fender, Peavey o Ibanez) ocasionalmente utilizan un tipo de sistema de letras o texto designando el grosor.

Las plumillas más comunes están fabricadas con diferentes tipos de plásticos, los más populares son:

Celuloide: Históricamente fue el primer material utilizado para producir plumillas.
Nylon: Material popular, tiene una superficie suave y resbaladiza, por lo que la mayoría de los fabricantes le agregan una capa de material de alta fricción para hacerlas más fáciles de agarrar.
Tortex / Delrex: Plástico especial, diseñado para simular plumillas fabricadas con caparazón de tortuga, tiene una superficie suave, sedosa, opaca y poco resbaladiza.
Delrin: Es considerablemente barato de producir y es más duradero que otros materiales, sin embargo, tiene una textura específica que no le agrada a todos los guitarristas.
Lexan: Tiene una superficie brillante, comparable con el vidrio y muy dura, aunque se gasta relativamente rápido.
Fuente: Fotógrafos de los Músicos Mexicanos del Siglo XXI

A menudo obviamos la importancia de este accesorio sin el que la gran mayoría de los aficionados a la guitarra eléctrica no podría tocar. Es cierto que hay músicos que tocan la guitarra eléctrica con los dedos, pero por las técnicas propias del instrumento y su propia sonoridad el 99% de los guitarristas utilizan la púa.

Aunque muchas veces pueda parecernos, en estadios más primarios del aprendizaje, que da lo mismo el tipo de púa que utilicemos; la realidad es bien diferente. Ya que cada músico acabará teniendo unas preferencias muy particulares, y a la postre intransigentes, en lo que a púas se refiere. Si bien hacer una clasificación de púas es un tanto osado debido a que no ha habido raciocinio ninguno por parte de los fabricantes, que han sacado millones de tipos a lo largo de los años, con multitud de acabados, medidas y durezas diferentes, sí podemos establecer unos baremos más o menos generales en lo que re!ere a medida y dureza, dando igual el fabricante y los acabados que presenten las púas.

Tengamos en cuenta que dos púas de la misma medida y de dos fabricantes diferentes presentarán, por fuerza, diferente tacto y consistencia; incluso en durezas idénticas, ya que cada casa tiene sus propios materiales y fabricación patentada. De esta manera nos encontramos con acabados estriados que se supone que han de impedir el deslizamiento de la púa entre los dedos por el sudor (aunque muchas veces lo que consiguen es que resulte realmente incómodo tocar), púas con formas de lo más extraño, o con grosores brutales, etc.

Hay un sinfín de posibilidades en este campo y yo recomendaría fervientemente que aprendiéramos a manejarnos con varios tipos de púas por tres motivos:

Cuando toques en directo, en una jam session o como invitado de algún grupo, o simplemente alguien te deje probar su guitarra; seguramente tendrás que tocar con una púa muy diferente a la que usas normalmente. Cada guitarrista tiene sus gustos particulares y lo imprescindible para uno es lo impensable para otro.
Hay sonoridades y estilos en el toque que responden mejor a ciertos tipos de púa. Es lo que sucede, por ejemplo, con el jazz y con el funky. Y también con registros de metal fuerte.
Todo lo que sea versatilidad, en el más amplio sentido de la palabra, te interesa como guitarrista. El hecho de que usar una púa un poquito más !na suponga una actuación desafortunada es, cuanto menos, un tanto indignante.

Medidas y dureza

Podemos clasificar las púas genéricamente de la siguiente forma, atendiendo a su medida y dureza que están determinadas por el grosor presentado, expresado en milímetros:
Extrafina: 0.38-0.50 mm
Fina: 0.50-0.70 mm
Mediana: 0.70-1 mm
Gruesa: 1-2 mm
Extragruesa: Más de 2 mm
En cuanto a la forma, atendiendo al tamaño tenemos:
Estándar o tamaño normal de unos tres centímetros de alto y dos y medio de largo en su parte más ancha. Válidas para todos los estilos.
Pequeñas, de unos dos centímetros de alto y dos de largo en parte más ancha. Son las típicas del jazz, más pensadas para solista que para rítmica. Permiten una acción muy precisa sobre las cuerdas pero debido a su tamaño se pueden caer de de la mano con mayor facilidad.
Grandes, de más de tres centímetros de alto y más de tres de largo en su parte más ancha. Generalmente de forma más o menos triangular, suelen ser de mucha más dureza que una púa normal. Pensadas para estilos más agresivos como el metal, el punk o el rock alternativo.

Junto con todo lo dicho, debemos reiterarnos en la idea de que hay infinidad de púas, de muchas formas y tamaño diferentes; al margen de esta clasificación generalista. Tenemos púas con forma de aleta de tiburón, púas de metal (de utilidad bastante discutible) y un largo etcétera. También debemos añadir un tipo especial de púa que es la púa de dedo o dedín. Es un tipo de púa muy utilizada en la guitarra clásica y acústica, y en estilos como el country o la música tradicional. Se coloca en el pulgar para efectuar bordones con las cuerdas gruesas, mientras que el resto de dedos trabaja las cuerdas agudas.

Relación de púas por estilos

Cerramos este artículo con una clasificación del tipo de púa en relación con el estilo que toquemos. Sobra decir que ante todo prima el gusto del guitarrista, esto es sólo una idea general que puede ser útil al guitarrista principiante.

Folk, Pop, Funk, Soul. Nos interesará una púa que sea más suave que una estándar, ya que los pasajes rítmicos y tranquilos tienen más importancia que en otros estilos. El rasgueo con acordes es la base de estos estilos, por lo que una púa blanda será la mejor opción. Exclusivamente para rítmicas, una púa muy blanda, si no presionamos muy fuerte las cuerdas con ella, nos puede ser también muy útil. La guitarra no sonará muy fuerte pero el rasgueo será muy brillante y cálido.
Country. Debido a que se utilizan varias técnicas híbridas (que mezclan el uso de la púa y de los dedos) pero también se utilizan numerosos pasajes rítmicos, una púa mediana será lo más adecuado. Ya que nos permitirá una rítmica presente y unos bordones ágiles.
Blues y Rock. Debido a su fuerte componente solista, será muy adecuada una púa que vaya tirando a dura. De esta manera, la solista estará más presente y la guitarra sonará más fuerte. En este tipo de solos se suele accionar con más fuerza la púa contra las cuerdas y una púa blandita la partiremos enseguida.
Jazz y fusión, música atmosférica. Nos interesa una púa pequeña y muy dura, que permita una solista muy presente pero que atenúe un poco el tono del instrumento, sin darle brillo. Las rítmicas son muy poco usuales porque suelen construirse con pasajes solistas intercalados.
Heavy Metal, Shred y Fusión moderna. Una púa dura será lo más adecuado, debido a que se entremezclan rítmicas fuertes y solos contundentes, y se utiliza distorsión pero también pasajes más limpios; por lo que la púa ha de permitirnos la cómoda ejecución de varios registros y muy especialmente el ataque medio-fuerte de las cuerdas.
Thrash, Death, Grindcore, Nu y Alternative Metal. En este terreno lo mejor es una púa muy dura, de 2mm o más, y grande. Las rítmicas son extremadamente agresivas y se precisa un ataque muy fuerte, por lo que una mayor super!cie evitará que la púa se nos caiga. Las a!naciones son más bajas y una púa más blanda le restaría claridad a la ejecución.

Por otro lado, debido a la afinación, las cuerdas usadas son más gruesas. La mayor importancia de unas rítmicas atronadoras respecto a la guitarra solista, que igualmente es muy agresiva, hace que sea necesario una púa “a prueba de bombas”.

Y hasta aquí llegamos con esta clasificación sobre las púas. Ante todo, debe primar nuestros gusto, pero sería muy bueno familiarizarnos con todos estos tipos y, si no tocar perfectamente con cada una de ellas, si saber al menos defendernos por lo que pueda pasar.
Fuente: Juanjo Pelegrín para Guitarristas.info

montse_rocco@hotmail.com


1 comentario:

  1. Interesante. Colecciono púas y me interesa su historia. Gracias por el aporte. Un saludo de Gallardín.

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